Ejemplos
Diez páginas de recomendación de clientes de itelly, todas en producción. Abre una y verás en diez segundos lo que construimos.
Páginas reales de clientes
Cada página pertenece a un cliente y funciona bajo su marca. Las etiquetas cuentan cómo está montado el programa, no cuánto paga.

El siete por ciento del valor del pedido, con un tope de 20 €, transferido a la cuenta bancaria.

Un porcentaje fijo del pedido, pagado a la cuenta bancaria.

Un cupón para el amigo y un código de descuento del mismo valor para quien recomienda.

Un cupón de descuento porcentual para ambas partes, canjeable en la siguiente compra.

Un porcentaje con tope máximo, transferido a la cuenta bancaria.

Un porcentaje con tope máximo, abierto también a quien nunca ha comprado.

Un porcentaje con tope para quien recomienda, código de descuento para su amigo.

Un cupón porcentual para ambas partes, abonado tras el pedido.

Un porcentaje con tope máximo, con un trato formal.

Una cantidad fija por recomendación, en un programa sin tienda detrás.
Caso práctico
badenova tiene dos programas separados en itelly. Uno para clientes que recomiendan a su proveedor de energía. Otro para su propia plantilla, que pasa las ofertas de calefacción y fotovoltaica a su círculo cercano.
Van separados porque comparten poco: otro público, otra lógica de recompensa, otra contabilidad. Metidos en un solo programa, las dos mitades saldrían perdiendo.
Técnicamente viven en la misma cuenta. Quien quiera comparar los dos canales los encuentra en el mismo panel.
Sin página pública de recomendación: los dos programas van como widget dentro de los sistemas de badenova.
Margen de configuración
La recompensa puede ser una cantidad fija o un porcentaje del pedido. Puede ir a la cuenta bancaria o llegar como cupón para la siguiente compra.
Premias solo a quien recomienda o a las dos partes. Puedes escalonarla, de modo que la décima recomendación pague más que la primera.
El programa vive como página propia bajo tu marca, como widget en tu tienda o dentro del área de cliente. Con los programas para empleados pasa lo mismo.
Lo que compensa depende del ticket medio, de cada cuánto vuelve la gente a comprar y de cuánto hablan ya de ti tus clientes. Eso lo miramos antes de montar nada.